Mostrando entradas con la etiqueta Estrés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estrés. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de enero de 2012

La incidencia del estrés en la salud de nuestras encías


Todos hemos experimentado que, cuando nuestro estado anímico no es precisamente el más óptimo, nuestro cuerpo, de alguna manera, parece verse afectado. El intenso modo de vida actual (trabajo o la falta de él, estudios, problemas domésticos y/o cualquier otra dificultad personal…) nos puede llevar a caer en la desgana o en la ansiedad, es decir, a estar estresados.

El estrés, como te puedes imaginar, influye de manera perjudicial en nuestra salud, y la de la boca no es una excepción. Una persona en un estado prolongado de estrés o ansiedad está seriamente predispuesta a que sus encías sufran y enfermen, y el primer paso es la gingivitis.

martes, 10 de enero de 2012

Ingredientes de la felicidad


El principal neurotransmisor que está relacionado con la felicidad es la serotonina, por tanto es fundamental saber en qué alimentos podemos encontrar los ingredientes necesarios para estar con mejor ánimo y en qué alimentos podemos encontrarla.

La naturaleza nos proporciona muchos alimentos que lo contienen pero entre los más importantes está el chocolate, el plátano y la leche.

lunes, 9 de enero de 2012

Aumenta el mobbing en el trabajo


En tiempos de crisis laborales tenemos que agregar otro problema más, el acoso o llamado mobbing laboral que sigue aumentando a medida que aumenta la crisis. Cada vez son más los ejemplos de acoso laboral que van acompañados de una presión psicológica que hace la vida laboral ‘un infierno’.

El mobbing laboral es la acción de hacer la vida imposible al empleado hasta llegar a producir miedo, terror, desprecio o desánimo a todo persona que sufre este tipo de acoso. Utilizan para ello la presión psicológica que por desgracia es más alto el porcentaje de maltrato en las mujeres.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Las emociones engordan

Las emociones engordan:


Hay kilos sobrantes que se acumulan en nuestro cuerpo porque tenemos emociones que nos engordan. Y por muchos intentos que se hagan por adelgazar no bajamos ni un gramo. Y es que el estado de ánimo puedo inclinar la balanza tanto a favor como en contra.

Y es que, los kilos relacionados con las emociones son los más difíciles de perder, por lo que el énfasis no hay que ponerlo tanto en la dieta sino en esquivar esas emociones que no eres capaz de gestionar y te llevan a comer convulsivamente y te boicotean.



La angustia, la tristeza o el estrés pueden empujarte a comer. Las hormonas, cuando no están siendo producidas adecuadamente, pueden incluso entrar en juego e influir en tu apetito. Lo primero que hay que saber si este es el caso, si así fuera, por mucho que intentes hacer dietas, conseguirás el efecto contrario, porque el problema está en las emociones.

Tal vez estés sometida a una situación de estrés excesiva en el trabajo, tus obligaciones diarias, quizás te estés exigiendo demasiado o puede que en realidad no hayas superado tu última ruptura o la muerte de algún familiar.

Por lo tanto, si al final no consigues quitarte esos kilos y has probado mil dietas y haces ejercicio habitualmente, pídele cita a tu médico de cabecera y cuéntale lo que te ocurre. Él podrá derivarte al endocrino por un lado y a un psicólogo por otro para descubrir cuáles son las emociones que te empujan comer.

También, la tristeza, la depresión o el aburrimiento nos dejan sin energía y nos empujan hacia los peligrosos brazos del sedentarismo y no movernos del sofá, hasta el punto que cada vez más, nos hace entrar en una espiral de pereza, hastío e inactividad que, aunque comamos poco, hace que las grasas se vayan acumulando en nuestro cuerpo. Todo un síntoma de que emocionalmente algo no marcha bien. Por lo tanto, la solución es esforzarse por tener más movimiento aunque nos invada la desgana para que se desbloqueen esos sentimientos.

Imagen | tenerbuenasalud